La cosecha de la zahareña o rabo de gato tradicional, se realiza con hoz. Se cortan los tallos a ras de suelo con la hoz, asegurando un corte limpio sin dañar las raíces para permitir que la planta vuelva a crecer. El recolector, agachado o en cuclillas, agrupa los tallos en pequeños manojos mientras avanza. Este método, aunque laborioso, permite preservar la calidad y las propiedades medicinales de la planta.